jueves, 27 de septiembre de 2012

Mensaje para una botella...

Plaza Redonda. Valencia
 Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella..., al mar de tu incomprensión.
 
Playa de Almerimar. Almería
 No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
que se llama soledad.
 
Estación Central. Amsterdam
 Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la Luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad... 
               Joaquín Sabina. "Que se llama soledad"(2000)

domingo, 16 de septiembre de 2012

Es la música...

Sala Dorada en Musikverein. Viena (Austria)

Vivo por ella sin saber si la encontré o me ha encontrado,
ya no recuerdo como fue, pero al final me ha conquistado
vivo por ella que me da toda mi fuerza de verdad,
vivo por ella y no me pesa.


Comparsa callejera. Bruselas (Bélgica)

Vivo por ella yo también,
no te me pongas tan celoso,
ella entre todas es la más dulce y caliente como un beso,
ella a mi lado siempre está
para apagar mi soledad
más que por mi por ella yo vivo también... 



Tuna estudiantil portuguesa. Obidos (Pórtugal)

Es la musa que te invita...
a tocarla suavecita...
en mi piano a veces triste
la muerte no existe si ella está aquí... 

 Andrea Bocelli ."Vivo por ella". Album: Romanza (1.996)

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El tiempo de las máquinas...


Motores utilizados para generar electricidad para el Metro de Madrid. Casa de Motores.

...Fue, pues, a las diez de hoy cuando la primera de todas las Máquinas del Tiempo comenzó su carrera. Le di un último toque, probé todos los tornillos de nuevo, eché una gota de aceite más en la varilla de cuarzo y me senté en el soporte. ...Cogí la palanca de arranque con una mano y la de freno con la otra, apreté con fuerza la primera, y casi inmediatamente la segunda. Me pareció tambalearme; tuve una sensación pesadillesca de caída; y mirando alrededor, vi el laboratorio exactamente como antes.
 ¿Había ocurrido algo? Por un momento sospeché que mi intelecto me había engañado...


Arbol de levas de uno de los motores

...Respiré, apretando los dientes, así con las dos manos la palanca de arranque, y partí con un crujido. El laboratorio se volvió brumoso y luego oscuro. 
   La señora Watchets, mi ama de llaves, apareció y fue, al parecer sin verme, hacia la puerta del jardín. Supongo que necesitó un minuto o así para cruzar ese espacio, pero me pareció que iba disparada a través de la habitación como un cohete. Empujé la palanca hasta su posición extrema. La noche llegó como se apaga una lámpara, y en otro momento vino la mañana. El laboratorio se tomó desvaído y brumoso, y luego cada vez más desvaído...

Tablero de herramientas para el mantenimiento de los motores.
 ...Temo no poder transmitir las peculiares sensaciones del viaje a través del tiempo. Son extremadamente desagradables. Se experimenta un sentimiento sumamente parecido al que se tiene en las montañas rusas zigzagueantes (¡un irresistible movimiento como si se precipitase uno de cabeza!). Sentí también la misma horrible anticipación de inminente aplastamiento.
La Máquina del tiempo (1.895).  H. G.Wells ( 1.866-1.946)