miércoles, 20 de noviembre de 2013

Aquella puerta...

Real Chancillería. Granada


Al fin, dulcemente,
dejando los muros de la fuerte mansión almenada,
el duro cerco de las cerraduras, tan bien anudado;
la guardia de las puertas seguras,
sea yo liberado en los aires.



Parque del Retiro. Madrid


Con sigilo sabré deslizarme;
Pon tu llave suave en la cerradura y, con un murmullo,
Abre las puertas y, con un murmullo
      


Palacio de Topkapi. Estambúl

Dulcemente -sin prisa-
(carne mortal, ¡oh, qué fuerte es tu abrazo!
¡oh amor! ¡cuán estrechamente abrazado me tienes!)

Postrera invocación. Walt Whitman (1.819-1892)