. ..Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiración va y viene inconscientemente. Poco a poco, la franja oscura del horizonte se aclaró, se hubiera dicho un sedimento depositado en el fondo de una vieja botella, dejando al cristal su transparencia verde. En el fondo, el cielo también se hizo translúcido, cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido o cual si el brazo de una mujer tendida debajo del horizonte hubiera alzado una làmpara, y bandas blancas, amarillas y verdes se alargaron sobre el cielo, igual que las varillas de un abanico... Las Olas (1.931) . Virginia Wolf ( 1.882-1.941)
CaixaForum. Madrid Soy el apogeo de las cosas logradas y contengo las cosas que serán. Mis pies se asientan sobre el peldaño más alto de la escalera, En cada peldaño hay racimos de épocas, y racimos mayores entre un peldaño y otro, Todos los inferiores han sido ya recorridos y, no obstante, asciendo y asciendo. Serrallo Plaza. Granada Asciendo, y detrás de mí se inclinan los fantasmas, Veo, allá lejos, la primigenia Nada enorme, sé que estuve en ella, Esperé siempre, invisible, y me dormí en la niebla letárgica, Y no tuve prisa, y no recibí daño del fétido carbono. Iglesia de S. Caros Borromeo. Viena Mucho tiempo estuve en brazos de las tinieblas -mucho tiempo. Inmensa fue la gestación de mi ser, Fieles y cariñosos los brazos que me ayudaron. Hojas de hierba . Walt Whitman (1.819-1.892)
Centro Cultural Memoria de Andalucía. Granada Cuando me asomé a la ventana, las nubes crepusculares seguían ahí. Parecían estar esperando. ¿ Debería contarles también a ellas una historia? Se lo propuse, pero no me oían. Para explicarme y acortar la distancia entre nosotros grité : - Yo tambien soy una nube crepuscular. Vista desde el Palacio Real. Madrid. Se quedaron inmóviles; sin duda alguna me estaban observando. Entonces alargaron sus finas y transparentes alas rojizas hacía mí. De esta forma se saludan las nubes crepusculares. Me habían reconocido. ...
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