jueves, 4 de diciembre de 2014

Las olas...



...Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiració￳n va y viene inconscientemente.





 Poco a poco, la franja oscura del horizonte se aclaró, se hubiera dicho un sedimento depositado en el fondo de una  vieja botella, dejando al cristal su transparencia verde.




En el fondo, el cielo también se hizo translúcido, cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido o cual si el brazo de una mujer tendida debajo del horizonte hubiera alzado una làmpara, y bandas blancas, amarillas y verdes se alargaron sobre el cielo, igual que las varillas de un abanico...


Las Olas (1.931). Virginia Wolf ( 1.882-1.941)