lunes, 29 de octubre de 2012

Si las piedras respondieran...


Los Tajos. Alcalá la Real (Jaén)

Llamo a la puerta de una piedra.
-Soy yo, déjame entrar.
Quiero penetrar en tu interior,
echar un vistazo,
respirarte.

-Vete -dice la piedra-.
Estoy herméticamente cerrada.
Incluso hecha añicos,
sería añicos cerrados.
Incluso hecha polvo,
sería polvo cerrado.
 

Fuente de Pompeya


-Soy de piedra –dice la piedra-
Imposible perturbar mi seriedad.
Vete,
no tengo músculos risorios.
Llamo a la puerta de una piedra.
Soy yo, déjame entrar.
Me han dicho que encierras salas enormes y vacías,
nunca vistas y bellas en vano,
mudas, donde nunca han retumbado los pasos de nadie.
Confiésalo: ni tú misma lo sabías.

 

Palacio de los Pickman. Sevilla.

 
-Salas enormes y vacías –dice la piedra-.
Pero no hay espacio disponible.
Bellas, quizá, pero no para el gusto
de tus limitados sentidos.
Puedes verme pero nunca catarme.
Mi superficie te da la cara,
pero mi interior te vuelve la espalda.






Llamo a la puerta de una piedra.
-Soy yo, déjame entrar.
No puedo esperar mil siglos
para entrar en tus paredes.

-Si no crees en mis palabras –dice la piedra-,
acude a la hoja, que te dirá lo mismo que yo,
o a la gota de agua, que te dirá lo mismo que la hoja.
Pregunta también a un cabello de tu cabeza.
Estoy a punto de reír a carcajadas,
de reír como mi naturaleza me impide reír.

Llamo a la puerta de una piedra.
-Soy yo, déjame entrar.

-No tengo puerta –dice la piedra.

Conversación con una piedra.  Wislawa Szymborska (1.923-2012) 

domingo, 21 de octubre de 2012

Vámonos al mercado...

Mercado de Bolhao. Oporto
 
Vámonos al mercado. Necesitamos un descanso. Estamos trabajando desde la aurora. No pensando ahora en nada, germinará en el fondo de la conciencia lo que necesitamos. El mercado nos ofrece pasto apacible para la vista. Tenemos aquí ya el concierto de los vivos colores. Nos encontramos ya entre la apretada multitud y nuestros oídos son asordados por los gritos de los vendedores. Nos llaman acá y allá con vehemencia, y sonreímos...

Mercado Central. Budapest
 
Vayamos con calma. Observémoslo todo con detención y orden. Lo primero son las alcamonías, es decir, el azafrán, la pimienta, el clavo, el tomillo salsero, los vivaces cominos, los ajos. Sin las alcamonías no se puede hacer nada. Tendremos tiernas carnes y frescas verduras. Pero no nos servirán de nada. Escribe prosa el literato, prosa correcta, prosa castiza, y no vale nada esa prosa sin las alcamonías de la gracia, la intuición feliz, la ironía, el desdén o el sarcasmo....
 

Mercado de las Atarazanas. Málaga


Los pimientos y los tomates nos dan lo rojo. Los rábanos el carmín. La col, lo blanco. La brecolera y la berenjena, lo morado. La calabaza, lo amarillo. Las hortalizas españolas son deliciosas. Entre los puestecillos de hortalizas, abriéndonos paso entre la gente, vamos caminando. Habíamos olvidado las salutíferas espinacas y lo sentimos. No hay comida más apropiada a gente sedentaria. Los escritores nos pasamos la mayor parte del día sentados con el libro ante nosotros o con la pluma en la mano...


Mercado de las Atarazanas.Málaga

...¿Y los gritos y arrebatos de los vendedores? El mercado francés es una congregación de silentes cartujos. Nadie chista. Las vociferaciones del mercado español nos llenan de confusión. Se apela con vehemencia al comprador. Se encarece exaltadamente la bondad de lo que se ofrece: pimientos, tomates o coles. Se defiende a gritos el precio, regateado por el comprador. La gritería llena la calle. Y entre este torbellino de voces y de idas y venidas, por fuerza hemos de dejar pensar en lo que estábamos pensando...

                                                                           Valencia, Madrid.  Azorín ( 1.873-1.967)  

domingo, 14 de octubre de 2012

El libro de mi vida...




Déjame observar junto al fuego y recordar mis dias

Y  lo que vea puede ser un truco de la luz 

Pero las páginas fulgurantes que turban mi vista 

Son las del un libro que tengo miedo de escribir 

Es el libro de mis días, es el libro de mi vida

Introspección (2.012).  Satur



Y está cortado como una fruta por la hoja de un cuchillo 

Y todo lo que hay para ver  a medida que los capítulos se despliegan

Revelan que hay algo de tristeza en toda vida




Introspección (2012) Satur




Hay promesas incumplidas y promesas cumplidas 

Palabras duras que fueron dichas cuando debería haber llorado 

Hay un capítulo de los secretos y las palabras que habrá que confesar

Si pierdo todo lo que poseo

Hay un capítulo sobre la pérdida y un fantasma que se niega a morir

Hay un capítulo sobre el amor donde la tinta nunca se termina de secar

Hay sentencias cumplidas en una prisión que construí a fuerza de mentiras




 
Detalle de la imagen de Elena Martín Vivaldi. Granada


Aunque las páginas estén numeradas

No puedo ver donde ellas guían

El final es un misterio que nadie puede leer

En el libro de mi vida.
                                                                               The book of my life . Sting

domingo, 7 de octubre de 2012

Dias de lluvia...


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.



      Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.



  
Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

Lluvia. Federico García Lorca (1.898- 1.936)