viernes, 23 de diciembre de 2011

¿ Navidad… ?


45d Navidad de 2.011. Madrid
       Hay tanto estruendo de cornetas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales, que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2 000 años en una caballeriza de miseria…

45d-7 Paseo de Atocha. Madrid
       ...Los niños nos acostábamos más temprano para que los regalos llegaran pronto, y éramos felices oyendo las mentiras poéticas de los adultos. Sin embargo, yo no tenía más de cinco años cuando alguien en mi casa decidió que ya era tiempo de revelarme la verdad. Fue una desilusión no solo porque yo creía de veras que era el niño Dios quien traía los juguetes, sino también porque hubiera querido seguir creyéndolo…

45d-6 Iluminación navideña de la calle Bravo Murillo. Madrid
         Con todo, tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducidos del inglés; y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena de haber inventado la electricidad…

45d-8 Plaza de Santo Domingo. Madrid.
        … Todo eso, en torno a la fiesta más espantosa del año…Mentira: no es una noche de paz y amor, sino todo lo contrario.
Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere. La oportunidad providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por indeseables…  Es la alegría por decreto, el cariño por lástima, el momento de regalar porque nos regalan, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz de que los invitados se beban todo lo que sobró de la Navidad anterior…
Estas Navidades siniestras. Notas de Prensa (1.980). Gabriel García Márquez

martes, 20 de diciembre de 2011

Escaleras… (III)

45d-8 Escalera del Hotel de las Letras. Madrid

Le hablaré de escaleras…
Usted, intuyo, compartirá conmigo la idea de que las escaleras guardan los secretos más profundos de nuestros pasos y estos, a su vez, nuestros secretos más íntimos. Por eso las escaleras son cómplices perfectas de nuestras andanzas, incluso de nuestros traspiés; jamás pueden ser engañadas, créame.

45d    Escalera del Caixa Forum. Madrid
Seguramente usted habrá tratado, sin conseguirlo, de engañar a su escalera en más de una ocasión; usted habrá fingido que no la mira cuando pisa sus peldaños; habrá intentado negar que no es usted quien la sube o la baja mientras ella emite algunos chirridos sutiles, como dándole la bienvenida sin hacer un solo reproche a las suelas de sus zapatos para no delatar sus borracheras al regreso de alguna parranda.

45d-9
     Parque del Capricho. Madrid
Siempre está ahí, muda y ciega, al menos en apariencia, aunque esto no le impida darse cuenta de todo, de forma casi involuntaria…
                                                                                                         Carta a futuros ciegos. José L. Enciso

sábado, 17 de diciembre de 2011

Azul (II)

45d-50 Escrito en los cuerpos celestes. Soledad Sevilla (Madrid, noviembre 2011-abril 2012).

¿Azul? también podría haberle llamado paraíso interior o cielo confinado. Pero este color frío nos remite a sensaciones muy distantes: estabilidad, confianza, inmensidad…Algo así se siente al entrar en el palacio de Cristal, en el Retiro madrileño, y encontrarnos con ese espacio extenso y azulado de la exposición de la artista Soledad Sevilla y a la que ella ha denominado como Escrito en los cuerpos celestes.

45d-49

También podemos verlo desde una perspectiva dual. Visto en un día radiante daría la sensación de que una parte de ese cielo exterior hubiera sido obligado a acomodarse en ese recinto cerrado. Visto en un día oscuro, nos traería la añoranza de un cielo nítido, de lo perdido, el sentir de lo que se tuvo y ya no está…

45d-52

Si te acercas, crece la sensación de un vértigo ya conocido. El que te asalta si flaqueas ante la profundidad de un cielo nocturno y despejado que, inexorablemente, nos lleva al aturdimiento. Un pozo sin fondo que despierta emociones dispares y, en ocasiones, antagónicas. Un extraña atracción que nos depara una sorpresa…
El enigma del espacio exterior se asemeja al enigma de nuestro espacio íntimo.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Ventanas…

45d-25
Castillo de Bellver. Palma de Mallorca

Quien desde fuera mira a través de una ventana abierta, jamás ve tantas cosas como quien mira una ventana cerrada. No hay objeto más profundo, más misterioso, más fecundo, tenebroso y deslumbrante que una ventana tenuemente iluminada por un candil. Lo que la luz del sol nos muestra siempre es menos interesante que cuanto acontece tras unos cristales. En esa oquedad radiante o sombría, la vida sueña, sufre, vive…

45d-28
La Alhambra. Granada

Por sobre las olas de los tejados, acierto a entrever a una mujer madura, arrugada ya, pobre, perpetuamente enfrascada en su tarea y que nunca sale. Con su rostro, con su atuendo, con sus gestos, con apenas nada, he reconstruido la historia de esta mujer, o quizá fuera mejor decir su leyenda, y de vez en cuando, entre lágrimas, me la recito a mí mismo.
De haber sido un pobre anciano, habría reconstruido la suya con la misma naturalidad.

45d-26
Praga . República Checa

Y me acuesto, satisfecho de haber vivido y padecido en la piel de otros.
Y tal vez me digan: "¿Cómo sabes que esa leyenda es la verdadera?".
¡Qué me importa la realidad que se halle fuera de mí, si me ha ayudado a vivir, a sentir que soy y lo que soy.
Las Ventanas. Charles Baudelaire ( 1.821-1.867)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Magdalena…

45d-20
Magdalena penitente (1.810). Antonio Cánova


Tus manos, Magdalena, tus manos me conmovieron. Tu rostro, cabizbajo, y tu cuerpo, rendido. Pero tus manos se resistían a la derrota. Ese fue lo que me llamó la atención de ti, en mitad de aquella gran sala donde eras fugazmente el centro de atención…


45d-21


Tú, que lo tuviste todo, riqueza, fama, amor, y a él, sobre todo a él. Y, sin embargo, ahí estás de rodillas y casi vencida.
Ni Cánova, que cuando te extrajo de aquel blanco bloque de mármol tampoco apostaba demasiado por ti, y te colocó junto a esa calavera que, al igual que tú, estaba por el suelo como señalándo tu destino. Vacía, olvidada,...muerta.

45d-23


Pero no, tus manos se rebelarán, no quieren ese final. Tirarán de tu cuerpo, se agarrarán a todo aquello que representas, a la fuerza del arrepentimiento pero también a esa misión oculta que él te encomendó.
Y, entonces, de nuevo volveré a contemplarte erguida.
Será tu respuesta a quien tanto preguntó por tí...